martes, 17 de mayo de 2016

EL ARTE DEL RENACIMIENTO EN ANDALUCÍA

ARQUITECTURA

En el largo siglo que recorre la arquitectura renacentista en Andalucía se sucederán las corrientes estilísticas, en especial el plateresco, el purista y los elementos y formas manieristas. La característica común de la arquitectura, escultura y pintura es la de inspirarse en la antigüedad como fuente de sus motivos y elementos, así como la aplicación del racionalismo y la simetría. En la evolución del Renacimiento andaluz se distinguen las siguientes etapas:


  • El plateresco, que corresponde a la primera mitad del siglo XVI en el contexto de un arte oficial dominado por la poderosa monarquía de los Reyes Católicos, primero y de Carlos V, después. En él se combinan estructuras arquitectónicas del gótico final flamígero o isabelino con elementos decorativos venidos de Italia, que además incorporan elementos mudéjares, su nombre se debe por la similitud que resulta su decoración a la labor desempeñada por los trabajadores de la plata, cabe destacar en esta etapa la Casa de Pilatos de Sevilla, además del Ayuntamiento de Sevilla o la Sacristía de la Catedral, también de Sevilla. Estas dos últimas obras, del arquitecto Diego de Riaño.

CASA DE PILATOS (SEVILLA)


SACRISTÍA DE LA CATEDRAL DE SEVILLA
































  • El purista, se caracteriza por la simplificación de lo decorativo, por buscar la sencillez de líneas y por centrar su atención en los problemas constructivos, este período tuvo más arraigo en el Reino de Granada, destacando la Catedral de Diego de Siloé, el Hospital Real y el Palacio de Carlos V de Pedro Machuca, además de la Iglesia del Salvador de Úbeda (Jaén) o la Catedral de Jaén, ambas obras de Andrés de Vandelvira.

CATEDRAL DE DIEGO DE SILOÉ (GRANADA)

CATEDRAL DE JAÉN




























  • En otra etapa del Renacimiento, ya en la segunda mitad del siglo XVI, aparecen en Andalucía un conjunto de construcciones en las que se introducen elementos y formas manieristas, que anuncian la riqueza y complejidad del estilo Barroco, destacando El cuerpo de campanas de la Giralda, La Sala Capitular de la Catedral de Sevilla, ambas obras del arquitecto Hernán Ruíz II.

CUERPO DE CAMPANAS DE LA GIRALDA (SEVILLA)
Otras obras destacadas del Renacimiento andaluz son El Hospital de las cinco Llagas, La Catedral de Málaga, La casa Lonja de Sevilla, La Colegiata de Osuna o El Palacio de los Vázquez de Molina en Úbeda (Jaén). El siglo XVI en Andalucía es el siglo de la construcción de hermosas catedrales, hospitales, bellas iglesias, grandes palacios y conventos, todo ello lleva a un urbanismo nuevo de gran belleza, que unido a la presencia de la huella musulmana, configurará la peculiar fisionomía de muchas ciudades andaluzas.
COLEGIATA DE OSUNA

CATEDRAL DE MÁLAGA


domingo, 15 de mayo de 2016

EL RENACIMIENTO EN ANDALUCÍA

El Renacimiento es un movimiento cultural y artístico que surge en Italia en torno al año 1400, y que marca el paso de la Edad Media a la Edad Moderna, además trae consigo una gran transformación cultural, no sólo de las artes, sino también de las ciencias, de las letras y de las formas de pensamiento. El Renacimiento se fundamenta en los principios de la cultura clásica grecorromana, y se caracteriza por el rechazo de muchos de los principios del conocimiento medieval, pretende recuperar el saber clásico, en el cual busca una nueva de escala de valores para las personas que lo contemplan. Frente a la sociedad medieval, en la que todo gira en torno a la idea de Dios, durante el Renacimiento, el hombre pasa a ser el centro del universo. Emplea la razón como fuente de conocimiento y busca la verdad a través de la reflexión personal y de la investigación. El arte deja de desempeñar exclusivamente funciones religiosas y aparecen nuevos géneros y temas como retratos, el desnudo, el paisaje o los cuadros mitológicos. Y además de iglesias, también se construyen palacios, ayuntamientos, universidades, etc.

El artista, que durante la Edad Media era considerado como un artesano, empieza a ser valorado por su dimensión intelectual y sale del anonimato. Ya no se valora el arte sólo por su utilidad, sino que se busca en él la belleza. Las obras de arte dejan de ser objetos que tienen que cumplir necesariamente una función y pasan a ser considerados objetos autónomos. Esta nueva concepción promoverá el coleccionismo.
El desarrollo artístico y cultural fue diferente en las dos zonas del territorio andaluz, en la Andalucía occidental perduraba una mentalidad artística medievalizante, mezcla de tradición gótica europea y del mudejarismo autóctono, mientras que en la Andalucía oriental, el reino de Granada sobrevivió hasta finales del siglo XV con todo el esplendor del arte nazarita pero acogió más rápidamente las formas artísticas del Renacimiento, formándose distintos focos entre los que destacan el granadino y el jiennense. No obstante en ambas zonas perviven sustratos romanos e islámicos que afloran como una constante en las manifestaciones artísticas.

El nuevo lenguaje artístico se introdujo en Andalucía a través de los tratados de arquitectura, con la llegada de obras y artistas procedentes de Italia, junto a los cuales se desarrollan importantes talleres, mediante el viaje y estancia de artista españoles en Italia, influidos por las obras vistas en Italia, y por supuesto a través de la importante labor de mecenazgo desempeñado por las casas nobiliarias, que atraídos por el nuevo estilo encargan gran número de obras a estos artistas.

martes, 26 de abril de 2016

ANDALUCÍA EN LA EDAD MEDIA (II): LA ANDALUCÍA CRISTIANO-MEDIEVAL

La penetración tardía de los cristianos en Andalucía motivó un profundo arraigó de la cultura islámica, cuyo rasgos, incluso hoy en día, perviven en el pueblo andaluz. La repoblación cristiana, emprendida por Alfonso X, va a suponer la reintegración de Andalucía en la cultura cristiano-occidental.
La sociedad de Al-andalus fue plural y compleja. Vivieron en la península distintos pueblos con religiones y culturas diferentes: los cristianos, los musulmanes y los judíos. La pluralidad étnica fomentó una riqueza cultural, caracterizada por la fusión de rasgos de los tres pueblos que fructificaron en espléndidas manifestaciones artísticas que conviven en el tiempo y en el espacio.

EL MUDEJARISMO
El Mudejarismo  consiste en la pervivencia de rasgos islámicos en los estilos artísticos cristianos (románico y gótico) que se concreta en el empleo de materiales como el ladrillo, el yeso, la madera o la cerámica y la introducción de formas y elementos  de construcción musulmanas, especialmente almohades, cuyas técnicas conocían y practicaban los albañiles y maestros de obras musulmanes (alarifes). En Andalucía el estilo mudéjar va unido al estilo gótico y fue un arte popular que hizo pervivir las fórmulas artísticas islámicas, fundiéndolas con las estructuras cristianas del gótico. Hay restos de arquitectura mudéjar por toda Andalucía, pero el principal foco estuvo en el valle del bajo del Guadalquivir, sobre todo en Sevilla, donde el arte mudéjar estuvo impulsado por Pedro I, el cruel, bajo cuyo reinado se construyó el palacio mudéjar del Alcázar sevillano. En la arquitectura religiosa, el mudéjar da lugar a un tipo de iglesia de una o tres naves, con cabecera poligonal, portada abocinada sobre un cuerpo saliente, óculo en la fachada y una torre tipo alminar. Cabe destacar las iglesias sevillanas de Sta. Marina, Sta. Catalina, la iglesia Omnium Sanctorum, el convento de Sta. María de la Rábida en Huelva o la Sinagoga cordobesa.

SINAGOGA CORDOBESA
EL ARTE GÓTICO
El románico y el gótico, aunque tienen su origen en Francia se extienden por todos los territorios de Europa occidental. El románico tiene su época de esplendor entre los siglos X y XII. El sur de la península Ibérica, durante estos siglos estaba ocupado por los musulmanes de Al Andalus, motivo de la insistencia del arte románico en tierras andaluzas. No obstante, cabe destacar la iglesia de Sta. Cruz de Baeza como muestra de románico tardío.

IGLESIA STA. CRUZ DE BAEZA (JAÉN)
Inmediatamente después de la reconquista del valle del Guadalquivir se inicia la castellanización de Andalucía en cuyas creaciones artísticas es notable el eclecticismo o fenómeno híbrido en el que subyace la plena vigencia del arte musulmán, bajo los rasgos cristianos importados por los conquistadores.
Las primeras construcciones cristianas en Andalucía tuvieron carácter militar y son obras de fortificación de las fronteras con los reinos musulmanes. Se erigen castillos en el alto curso del Guadalquivir, destacando los de Alcalá la Real (Jaén), el alcázar cristiano de córdoba, el castillo de almodóvar (Córdoba), el castillo de Moron de la frontera, el castillo de Alcalá de Guadaira, el castillo de Arcos de la Frontera, el castillo de tarifa, el castillo de San Marcos del puerto Santa María (Cádiz) o la torre de Don Fabrique (Sevilla).

CASTILLO DE ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA)
CASTILLO DE ALMODÓVAR (CÓRDOBA)


Las iglesias se levantan sobre las antiguas mezquitas, la arquitectura andaluza cuenta con un gótico característico propiciado por Alfonso X, el sabio. Este "gótico anfonsí" supuso la integración de la sencillez del gótico cisterciense con la plenitud y verticalidad del gótico burgalés y leonés y con el sustrato musulmán, visible sobre todo en el uso del ladrillo junto a la piedra, más escasa y costosa. Son iglesias repartidas por toda la geografía andaluza como por ejemplo Sta. Marina de Córdoba, Sta. Ana de Sevilla, Sta. María de la oliva de Lebrija (Sevilla), San Dionisio de Jerez (Cádiz) o la catedral vieja de Cádiz.

CATEDRAL VIEJA DE CÁDIZ
El edificio emblemático del gótico andaluz es la catedral de Sevilla, construida a lo largo del siglo XV, en un gótico tardío, llamado flamígero o florido, por la complicación de las formas, su elevación y grandiosidad. La catedral de Sevilla posee cinco naves, que se distribuyen con perfecta orientación cristiana, mirando hacia Levante. La impresionante nave central aloja dos carismáticas edificaciones: el coro y la capilla mayor. La capilla Real hace las funciones de cabecera de la catedral, en dicha capilla está ubicado el panteón del Rey San Fernando y de su hijo, Alfonso, junto con los sepulcros de algunos otros miembros de la familia real de la época. Del mismo modo, encontramos en ella a la imagen gótica de Santa María de los Reyes, patrona de Sevilla.

CATEDRAL DE SEVILLA
CATEDRAL DE SEVILLA VISTA AÉREA

lunes, 25 de abril de 2016

ANDALUCÍA EN LA EDAD MEDIA. LA ANDALUCÍA ISLÁMICA: AL-ANDALUS

El Islam es una religión monoteísta con 5 mandamientos: la fe en Alá y en el profeta, la oración 5 veces al día, la limosna, el ayuno en el mes del Ramadán y la peregrinación a la ciudad santa de la Meca. Los principios musulmanes se encuentran escritos en un libro sagrado, el Corán. El Islam crea una nueva era, cuyo punto de partida es el año 622, fecha de la Hégira o huida de Mahoma desde La Meca a Medina. En el año 711, los musulmanes del norte de África penetran en la península Ibérica venciendo a los visigodos en la batalla de Guadalete. Así se inicia la historia de Al Ándalus que terminará en 1492, con la conquista de Granada  por los Reyes Católicos. Los 7 siglos de permanencia de los musulmanes dejarán una profunda huella islámica en la cultura hispánica.
Los musulmanes crean un arte propio e inconfundible que se caracteriza por la fusión de rasgos clásicos, bizantinos, persas, cristianos y de cada uno de los pueblos que dominaron, logrando originales y bellas síntesis.

Urbanismo y arquitectura: La ciudad fue el núcleo de la civilización islámica. Se sitúan en lugares estratégicos (cerros o confluencias de ríos) y su trazado es irregular con calles estrechas y tortuosas. El corazón de la ciudad es la medina, recinto amurallado, donde se ubican los edificios oficiales y de uso colectivo: la mezquita mayor o aljama, el palacio o alcázar, el zoco o mercado o los baños. La vida musulmana gira en torno a los preceptos coránicos, especialmente la oración común de los viernes (día sagrado), así, la mezquita será el eje del arte islámico. Los edificios muestran gran sobriedad exterior reservando el lujo para los interiores, se utilizan materiales pobres como el ladrillo, tapial, yeso y madera. Las cubiertas presentan gran variación, usando techumbres planas o abovedadas y es singular, la creación en Córdoba, de la bóveda califal o de nervios que no se cruzan en el centro. El Corán no prohíbe la representación de imágenes, pero tampoco fomenta la incorporación de temas figurativos, sobre todo en el arte religioso. Así, la escultura y la pintura islámica son escasas, apareciendo tan sólo en ámbitos cortesanos y civiles, especialmente en las artes industriales. En la Alhambra de Granada hay dos curiosas muestras de ambas: Los leones de la fuente del Patio de los leones y las pinturas de la sala de los Reyes.


PINTURAS DE LA SALA DE LOS REYES EN LA ALHAMBRA (GRANADA)


EL ARTE MUSULMÁN EN AL ANDALUS Y SUS ETAPAS

El arte islámico de Al Ándalus se advierte una evolución cuyas etapas están en consonancia con los cambios políticos y económicos. De todas ellas han quedado monumentos emblemáticos por su perfección y belleza.
  •  El arte califal cordobés: Se inicia con el emirato independiente de Abderramán I y termina con la disgregación del califato en los reinos taifas, su momento de apogeo coincide el mandato de Abderramán III, en la Córdoba del siglo X. El arte califal toma elementos del arte romano y visigodo. Del arte bizantino recoge el lujo y colorido de los mosaicos. La mezquita aljama de Córdoba y los restos de la ciudad de Medina Azahara son los monumentos más representativos de esta etapa. Cabe destacar, además, el patio de abluciones de la mezquita de Ibn Adabás de Sevilla, el alminar de la iglesia de San Juan de Córdoba y la mezquita de Almonaster (Huelva).
          
MEZQUITA DE ALMONASTER (HUELVA)

  •  El arte de los reinos taifas: La muerte de Almanzor supone la disgregación del califato cordobés y en el año 1031, se produce la división del mismo en numerosos reinos independientes. De esta etapa hay que destacar las alcazabas de Almería, Málaga y Granada, el bañuelo de Granada y los baños de Villardompardo en Jaén.
         
BAÑUELO DE GRANADA

  •  Las influencias norteafricanas. Almorávides y almohades: Los almorávides generalizan la decoración de mocárabes, especie de estalactitas de yeso, un alfiz que corta los lados de los arcos, el pilar y unas bóvedas de nervios finos o caladas, además de un tipo de residencia con jardines y estanques que son precedentes de los granadinos. En Andalucía se conservan pocos restos almorávides. El dominio almohade dejó en Al Ándalus una profunda huella y una evidente unidad con el norte de África. Construyen fortificaciones con torres defensivas o albarranas. Crearon una decoración característica, consistente en unos entramados de rombos o paños de sebka que recubrirán los muros y utilizaron, además, la cerámica vidriada, los mocárabes, el pilar cuadrado, el arco de herradura apuntado y finas molduras o listeles. También fueron expertos en el arte del metal. Entre las obras dejadas por los almohades hay que destacar la mezquita mayor de Sevilla, de la que se conserva el alminar (la Giralda) y el patio de los Naranjos.
          
PATIO DE LOS NARANJOS Y ALMINAR DE LA MEZQUITA MAYOR (LA GIRALDA)

  •  El arte nazarí del reino de Granada: En el año 1212, los cristianos vencen a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa (Jaén) y aparecen de nuevos los débiles reinos taifas. El más importante será el reino nazarí de Granada. La arquitectura nazarí se caracteriza por su perfecta integración en el entorno, por la sobriedad de los exteriores, por sus formas geométricas puras, por la sabia combinación de espacios cerrados (edificios) y abiertos (patios) y por la profusa decoración de interiores. Utiliza materiales pobres como el tapial y la mampostería. Las columnas nazaritas son finas y esbeltas. Los monumentos emblemáticos son  La Alhambra de Granada y el Generalife, residencia de verano con jardines de refrescantes fuentes. Restos de interés son los alminares malagueños de Salares y Árchez.
          
ALMINAR DE SALARES (MÁLAGA)



  •  Las artes aplicadas en Al Ándalus: Fueron famosos los talleres de Córdoba califal que destacaron en la producción de objetos de marfil para perfumes o joyas, en la metalistería decorativa y en los tejidos lujosos. De ello son exponentes: el bote de Almoguira (museo de Louvre), la cierva de Medina Azahara (museo arqueológico de Córdoba) y la Banda de Hixen II que se conserva en la Academia de la Historia de Madrid. Del siglo X es también el Tesoro de Charilla (museo provincial de Jaén), modelo de orfebrería y numismática (monedas). Por último Córdoba creó un tipo de cuero repujado, los cordobanes. Ya en la Granada nazarí hay que resaltar las ánforas granadinas (Jarro de las Gacelas del museo de la Alhambra) y la riqueza de la espada de Boabdil (museo del ejército de Madrid).
          
CIERVA DE MEDINA AZAHARA

ESPADA DE BOABDIL



lunes, 11 de abril de 2016

ANDALUCÍA VISIGODA

LOS VISIGODOS: Los godos y los germanos fueron los pueblos bárbaros que penetran en el Imperio Romano aprovechándose de su decadencia y ayudando en su caída, dominada por Roma en el año 476 después de Cristo. Esta fecha se considera como el fin de la Edad Antigua y principio de la Edad Media. Los visigodos penetran en la península Ibérica procedentes de la Galia a principios del siglo V, e instalan su capital en Toledo. Otras de las ciudades importantes en la Hispania visigoda serán Sevilla y Córdoba. El dominio visigodo en la Península Ibérica acabará con la invasión musulmana a partir del año 711.

EL ARTE VISIGODO EN ANDALUCÍA: Se va a fraguar a partir del siglo VI, teniendo como referentes el arte paleocristiano y aportaciones orientales y africanas.

  •           Arquitectura: Los restos arquitectónicos visigodos son escasos y mal conservados, lo que no responde a las fuentes históricas que aseguran una gran vitalidad cultural en Andalucía, cuyo foco principal fue la Sevilla de San Isidoro y San Leandro. Cabe destacar los restos de la basílica de Vega del Mar en San Pedro de Alcántara (Málaga).
  •           Escultura: Los restos escultóricos de la Andalucía relacionada con los visigodos, datan del siglo V al VII. Y se reducen a relieves, en los que se advierten técnicas orientales de labrados a bisel que aportan claridad espacial y carácter plano al conjunto. En general son piezas relacionadas con la arquitectura, como capiteles, pilas bautismales, canceles, etc. Algunas piezas a destacar son el cancel de la mezquita de Almonaster (Huelva), los frontales de los sarcófagos de Écija y Alcaudete (Jaén) y la pila bautismal del museo arqueológico de Sevilla.
BASÍLICA DE VEGA DEL MAR






PILA BAUTISMAL MUSEO ARQUEOLÓGICO SEVILLA














Hay que mencionar la importancia de la orfebrería visigoda, que en Andalucía se ejemplifica con el Tesoro de Torredonjimeno (Jaén), El tesoro de influencia bizantina, se compone de coronas votivas de reyes, pequeñas cruces y engarces de cadenetas, El material empleado es el oro, las piedras semipreciosas engastadas en grandes cabujones y el esmalte. Una técnica de orfebrería que confiere al tesoro gran sobriedad, solidez y rico colorido.

TESORO DE TORREDONJIMENO (JAÉN)

EL NACIMIENTO DEL CRISTIANISMO Y EL ARTE PALEOCRISTIANO EN ANDALUCÍA

El Cristianismo surge en Palestina en el siglo I y su difusión se hará a través del Imperio Romano. Perseguido al principio por las autoridades romanas, se practica clandestinamente en las catacumbas. Durante esta etapa el cristianismo rehúye las imágenes, quizás por temor a las autoridades o quizás por influencia judía que no admite representaciones de su Dios. Así, los primitivos cristianos tan sólo se valen de símbolos como el pez, el pan o el cordero. En principio, el arte cristiano toma como modelo el arte romano.
El arte paleocristiano andaluz, su legado es pobre, reduciéndose a restos incompletos y piezas descontextualizadas. Una de las representaciones de Cristo más antiguas es la imagen de un pastor con un carnero sobre los hombros. En Andalucía se conservan tres ejemplares de bulto redondo que se fechan en el siglo IV, el de la Casa de Pilatos de Sevilla, el más bello y mejor conservado.


CRISTO BUEN PASTOR, CASA DE PILATOS (SEVILLA)
  • Los relieves de los sarcófagos paleocristianos: La creencia en la resurrección de los muertos llevó a los cristianos a generalizar la inhumación en el enterramiento de sus difuntos, abandonando la incineración practicada por los romanos. En españa se conservan alrededor de 30 sarcófagos, completos o fragmentados, muchos de los cuales proceden de la Bética, es decir, de Andalucía. Cabe destacar el sarcófago de Carteia en el Museo de Cádiz, el sarcófago del Museo de Córdoba y el sarcófago de Martos (Jaén). 
SARCÓFAGO DE MARTOS (JAÉN)


miércoles, 30 de marzo de 2016

ANDALUCÍA BAJO LA DOMINACIÓN ROMANA

Los romanos llegan a la península Ibérica al enfrentarse con los cartaginenses por el dominio del Mediterráneo. La conquista fue un largo proceso militar.

LA ROMANIZACIÓN: El dominio de los romanos sobre la Península duró casi 8 siglos, dejando una fuerte impronta en la cultura hispánica, ya que al mismo tiempo que la conquista se inicia el proceso de aculturación de los pueblos indígenas. Los mecanismos de romanización fueron la construcción de carreteras y obras públicas, el asentamiento de ciudadanos romanos en los territorios conquistados, la concesión de privilegios a los indígenas que colaboran con ellos, la fundación de ciudades, la expansión de la lengua latina y el establecimiento del Derecho romano. La romanización de la Bética fue rápida y profunda, como lo atestiguan la monumentalidad y abundancia de restos romanos en tierras andaluzas.

ARTE ROMANO EN ANDALUCÍA: Se inspira en el griego, pero Roma le infunde su carácter práctico. El arte romano en Andalucía no alcanzó la grandiosidad de Roma, la capital, pero se puede comparar con el alto nivel logrado en Italia.

ARQUITECTURA: Los tipos de arquitectura son muy variados y van desde las grandes obras públicas a las construcciones domésticas, pasando por edificios oficiales y de uso comunitario, junto a la piedra y el mármol introducen materiales más baratos y flexibles, utilizando el ladrillo y el opus caementicium, una especie de hormigón. Asumen la arquitectura arquitrabada griega, pero utilizan también el arco y la bóveda.
·        Obras públicas y urbanismo: Eran fundamentales para el control político y el desarrollo económico del Imperio romano. Las comunicaciones de Roma con las provincias se establecen mediante una eficaz red de carreteras. En Andalucía los romanos aprovechan caminos anteriores como la vía Hercúlea, que desde antiguo había unido las colonias costeras. Otra vía importante fue la continuación de la vía Augusta por el valle del Guadalquivir, que unió el interior con los puertos costeros. Además, de Sevilla partía hacia Asturias la vía de la Plata.
La red viaria se complementa con puentes de piedra, de los que cabe destacar el de Córdoba y el de Villa del río. En los caminos se construían arcos de triunfo, obras de propaganda política y los miliarios o estelas de piedra ofrecían información acerca de la ruta (distancias, poblaciones, etc.).

PUENTE DE PIEDRA (CÓRDOBA)


 El abastecimiento del agua a las ciudades se hacía mediante acueductos, destacando en Andalucía el de Sexi (Almuñécar), que tenía una extensión de 5 Km. La ciudad fue la base de la romanización.


ACUEDUCTO DE SEXI (ALMUÑECAR)


 Los romanos se asentaron sobre poblaciones indígenas y fundaron ciudades nuevas de planos ortogonales. El perímetro, llamado pomerium, se marcaba mediante el surco abierto por un arado tirado por bueyes. Dos calles articulaban la ciudad: el cardo máximo, que se orientaba de norte a sur y la vía decumana que iba de este a oeste, en el cruce de ambas se disponía el foro o plaza principal. A su alrededor se levantaban las villas y las manzanas de casas, llamadas ínsulas. En las afueras se erigían edificios públicos, como las termas, el teatro, etc. Las ciudades se solían rodear de murallas, destacando en Andalucía los restos de la muralla de Carmona (Sevilla). Córdoba fue la capital de la Bética. La ciudad monumental mejor conservada es Itálica actualmente bajo el pueblo de Santiponce.

·         Edificios públicos: Reflejan la genialidad de la arquitectura romana. El foro a plaza principal de la ciudad era el eje de la vida social, económica y política de los ciudadanos. En el se levantaban los edificios más relevantes: el templo, la basílica, etc. En Andalucía destacan los de Granada, Córdoba, Itálica y Baelo. El templo romano se levanta sobre un podio y cuenta con un pórtico de entrada, de gran majestuosidad. Los restos más significativos son los de los templos de Córdoba, Baelo y Munigua. Los teatros andaluces mejor conservados son los de Itálica, Cádiz, Acinipo, Málaga y Baelo. El anfiteatro acogía los juegos y luchas de animales y gladiadores, destacando en Andalucía el de Itálica. Las termas, eran edificios colosales que congregaban a los ciudadanos en torno a unos baños de complejas instalaciones, se cubrían con grandes bóvedas. En Andalucía existen restos de termas en Carteia (San Roque), Baelo (Tarifa) e Itálica (Sevilla).

ANFITEATRO DE ITÁLICA (SEVILLA)

  •          La vivienda: Los romanos consolidan un tipo de vivienda con patio, que aún pervive en el Mediterráneo. Es una casa sobria e intimista, que da importancia al interior y presta poca atención a las fachadas, donde se abren tabernas o tiendas. El atrio o pieza central aglutina la vida familiar. Contaba con un compluvium o abertura en el techo, por donde penetraba la luz y el agua de la lluvia, que se recogía en un depósito, llamado impluvium. En Andalucía hay ejemplos de casas sencillas en Carteia (San Roque), Munigua en Villa nueva del rio y minas (Sevilla) o Baelo en Tarifa. En cambio, las casas de Itálica son exponentes de villas residenciales, con peristilo, de influencia helenística y todo tipo de lujos y comodidades.
  •          Arquitectura funeraria: Los romanos construían las necrópolis junto a las vías de acceso a la ciudad y las tumbas variaron según la moda arquitectónica y los rituales funerarios de incineración o inhumación. La necrópolis de Carmona es la más relevante de la Bética y en ella destacan la tumba de Servilia y la tumba de El elefante.


TUMBA DEL ELEFANTE


ESCULTURA ROMANA: Eran generalmente, copias de estatuas griegas que se destinaban a decorar edificios públicos y privados. Se hacían en serie en los talleres de Roma y las reproducciones llegaban a los confines del Imperio, especialmente los retratos de los emperadores, elementos de propaganda política. En Andalucía abundan las esculturas de dioses romanos de gran perfección y belleza que aparecen desnudos a la manera griega, destacando las estatuas de Venus, Diana y Mercurio o la de Trajano divinizado. También cabe destacar El Efebo de Antequera o El Hypnos de Priego de Córdoba.
·         El retrato: Es la más genuina aportación de Roma a la escultura. Son retratos realistas e individuales, basados en la tradición latina de hacer mascarillas de cera de los difuntos. Representan varones ancianos, también hay algunos femeninos con los peinados de moda y sin rasgos de vejez. Los retratos de cuerpo entero muestran a los emperadores de tres maneras: con la toga de las actividades político-administrativas, con atuendo militar de faldilla, manto y coraza, como el torso de bronce del museo de Cádiz. Y desnudos a la manera de los dioses, tal es el caso de la estatua de Trajano de Itálica.
TRAJANO DIVINIZADO
MOSAICO: Es de origen helenístico y fue adoptado por Roma para revestir paredes y pavimentos. Se elaboran con distintas técnicas, destacando el “ opus tesellatum” (geométrico) y el “opus sectile” (figurativo), presentando varios temas y rica policromía. De ambas técnicas se conservan abundantes ejemplares en Córdoba, Écija y Sevilla. El arte romano ha dejado en Andalucía, además, infinidad de objetos cotidianos o rituales de vidrio, cerámica o metal.

MOSAICO ROMANO DE ÉCIJA (SEVILLA)